lunes, 15 de marzo de 2010

Ahora

Y ahora que pensaba que todo aquello había sido una tontería; ahora que había olvidado todos los sueños que soñé cada noche durante todos los días que pasé pensando en ti; ahora que era otro el que me daba la fuerza que necesitaba para levantarme del suelo cuando me caía; ahora que no escuchaba “voy a pintar las paredes con tu nombre” pensando en el tuyo; ahora, vas y apoyas tu cabeza en mi hombro, descansando así todos tus sentimientos en mi cuello. Y a mí se me eriza todo el pelo de la nuca, y recuerdo todos los besos que inventé y guardé para este momento, que ha llegado tarde. Te acarició el pelo y te beso las lágrimas, pensando que así te quedarás para siempre sentado a mi lado, con la mano encima de la mía. Te escayolo el alma y tengo el presentimiento de que sólo permanecerás junto a mí si te doy las fuerzas necesarias para levantarte. Así pues, te cojo de la mano y tiro fuerte, esperando que cuando eches a andar no te separes del camino que yo he de seguir.

1 comentario:

  1. No puedes esperar tantas cosas de alguien inestable. No esperes mucho de mí.

    No nos vimos hoy; estuve flagelándome para ver si el examen de castellano por obra divina me salía bien. Mañana seré toda tuya x) Si te veo.

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