jueves, 27 de enero de 2011

II

Estaba sentada delante del tocador, mirando por la ventana, cuando vio al caballo avanzar desde el final del camino. Supo que era él de inmediato. Se levantó de la silla y salió de la habitación corriendo para bajar las escaleras sin que los pies tocasen apenas el suelo. Dejó atrás la puerta de la casa y rápidamente llegó al camino. Lo veía acercarse desde la lejanía mientras ella casi volaba por encima del suelo polvoriento. Con el corazón saliéndosele por la garganta y el largo vestido enredado a sus piernas apenas podía correr. Sabía que él volvería, lo había sabido desde que se fue, y ahora se acercaban el uno al otro a velocidad vertiginosa...
Cuando apenas los separaban unos metros, J. saltó del caballó y lo dejó galopar solo. Avanzó a zancadas la distancia que le separaba de E. y la levató en volandas cogiéndola por la cintura, y dejando que ella le abrazase y enterrara la cara en su cuello. E. no podía hacer otra cosa que respirar su aroma y sentir el corazón de él latiendo cerca del suyo. Era mentira aquello de que dos corazones que se aman laten a un mismo ritmo; el corazón de J. bombeaba despacio, mientras que el suyo se encontraba al borde del infarto. Eran aquella serenidad que hacía que no se le acelerase el pulso, y aquella firmeza con la que la rodeaba, los motivos que la movían a no poder dejar de pensar en él ni un solo instante.

1 comentario:

  1. Hola compi de blog ^^
    Andaba echándole un vistazo a los blogs y creo
    que te puede interesar el mío si te gusta leer literatura personal,
    informarte sobre la actualidad (belleza, salud, videojuegos) y debatir
    sobre los acontecimientos de la vida y filosofar un poco.

    http://insolitadimension.blogspot.com/

    Únete si lo deseas. Gracias ^^

    PDTA: Me alegro ver que hay más personas como yo a las que les gusta plasmar su imaginación en papel (bueno en este caso pc) xD

    ResponderEliminar