domingo, 13 de febrero de 2011

Et sa belle geôlière

El mayor de mis problemas es que sólo soy capaz de visualizarla cruzando el Polo Norte en camisón blanco, con la larga melena roja alborotada por el vieto y los pies descalzos. Sé que en realidad ninguna niña de quince años en camisón y descalza podría cruzar el Polo Norte y aguantar el frío, pero es que yo la sueño así y no consigo imaginarla en ninguna otra parte. Con Ma liberté como leitmotiv, aparece todas las noches por el horizonte blanco y viene hasta donde yo la espero, sentado en una silla de despacho negra. Sí, lo sé, es la mar de raro, yo sentado en una silla de despacho en medio de la nieve y una melena roja caminando hacia mí, pero no puedo evitarlo, sucede cada noche. Y lo peor es que, cuando está a un par de metros de mí, Moustaki dice Et je t'ai trahie pour une prison d'amou et sa belle geôlière y el sueño se acaba.

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