martes, 18 de diciembre de 2012

No me malinterpretes.

  Yo no digo que no me guste tanto tu ropa que quiero que se mezcle con la mía en el armario. Tampoco digo que no me guste tanto tu espalda que quiero llenártela de tinta y palabras. No digo que no me gusten tanto tus canciones que quiero bailártelas hasta caer rendida. Ni que no me gusten tanto tus ojos que quiero olvidarme de espejos y mirarme solo en ti. Lo que digo es que lo de tus manos es algo sobrenatural. 

4 comentarios:

  1. Hola Lucía. El puro azar me trajo aquí y me encuentro un lugar delicioso, imaginación e ironía. Te leeré.
    Salud

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  2. muy bonito, y no hay mejor manera de expresarlo :-)

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  3. Las manos tienen, sin lugar a dudas, un encanto especial.

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