viernes, 5 de diciembre de 2014

El olvido está lleno de recuerdos.

Jorge Luis Borges.

   El olvido es una casa azul amueblada con recuerdos. El calor es apelmazante y el frío cala hasta los huesos. Y no encuentras en ella una sola persona, pero está plagada de almas, está plagada de espectros, está plagada de fantasmas que reverberan en plata y vagan del salón a la cocina y de la cocina al cuarto de baño y del cuarto de baño a tu habitación. No caminan; parece que a cada paso se disuelven y al cabo de un momento vuelven a materializarse un poco más adelante. Pero qué. No, no se materializan. Reaparecen. Y aún así se mueven por esta casa azul que es el olvido y que está llena de recuerdos.
   A ratos llevas medias blancas y zapatos ortopédicos y estás comiendo almendras en la salita de la casa de la abuela, y a ratos estás llorando frente a la psicóloga del instituto, y a ratos estás tumbada en una cama que no es la tuya. Puedes hacer muchas cosas en esta casa azul, pero aquí nunca, nunca, nunca se duerme. Porque cuando lo intentas se alza desde el respaldo de una silla el vestido de lunares lila que llevabas la primera vez que os besasteis, o desde el suelo la camisa de cuadros azul que llevaba él la segunda vez, o desde su mesilla el libro que le prestaste y que nunca devolvió, o incluso un recuerdo que es mentira, algo que has inventado, las ganas de decirle algo que callaste o de darle un abrazo que guardaste; cualquiera de estas cosas se alza de dondequiera que estuviera acumulando polvo y te golpea en la sien o en la garganta o en el pecho o en la boca del estómago, unas veces con más fuerza y otras con menos, pero sin dejarte nunca, nunca, nunca dormir.
   Porque para poder dormir tienes que salir de esta casa azul, porque en esta casa azul que es el olvido no transcurre el tiempo de verdad. La casa azul es el pasado. Y no puedes vivir sin salir de ella.
Porque una persona que se empeña en vivir en el pasado
en el presente
está muerta.

2 comentarios:

  1. Me encanta como escribis! Yo recien estoy iniciandome, pero pasate cuando quieras por mi blog. Nos vemos!

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  2. Entonces sólo queda salir corriendo de esa casa, y no olvidarnos de cerrar las ventanas para no volver a entrar por ninguna de ellas.
    Me encantó.
    Un besito enorme.

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